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miércoles, 11 de marzo de 2015

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA.

Como pasan los días, 
ya estamos en marzo y de nuevo estamos metiendo el pijama en la maleta para ir a Sitges. 
Lo siento Flus...
este año te cambie por Elena.

Bueno, os recomiendo un cafetito, ya que la entrada va a ser un poquito larga jajajaja.
¿Empezamos?

UNO.

MI  LONE  STAR

Para empezar, 
os contaré la historia de esta bonita estrella.



En diciembre de 2011,
 Mi mano derecha del patch, Carolina y yo, 

teníamos muchisimas ganas de coser una estrella de ocho puntas.



La famosa Lone Star.


Cuando empiezo un trabajo,
me lo planteo de dos maneras completamente diferentes.


O bien, quiero hacerle algo a ALGUIEN,
 y busco aquello que creo que le vaya a gustar.


O bien, 
hago algún diseño que me gusta muchiiiiiisimo.
Y después le encuentro ese ALGUIEN.... 
al que le encaje perfectamente.


Ahí andaba yo.... cortando, cosiendo....
planchando...
Cuando de pronto... me di cuenta de la manía obsesiva que tengo por contar las piezas de patchwork.
Me encanta saber cuantas piezas distintas coso.
1,2,3.....100,101,....etc.

En ese momento, se me vino a la mente una anécdota de septiembre del 2009.
Nos llevamos a los peques a visitar París.
Isaac tan solo, tenía cuatro años.
Guiller ya tenía seis años. 
Se empeñó en subir a ver la famosa campana de Notre Dame.

Delante de él, iba su padre, detrás Pipo.
Guiller iba con la cabeza gacha, 
no hablaba...
Guiller, te mareas?
Guiller no contestaba.
Guiller, paramos?
Guiller seguía sin contestar...
Al llegar al último escalón...
subió muy serio la cabeza.
Por fín habló:
387 escalones.



Esta estrella solo podía ser para él.



Después de tres años, al fin la terminé.
La cosí rápida a máquina.



Pero la acolché lenta, a mano.



Que decisión más buena... Que bonita queda.
Guiller,
La mayor satisfacción que me puedes dar...
es que la uses, la arrugues, la mimes,
la quieras.
Tan solo eso le dará vida.
Te adoro Guiller.




DOS.

MIS CHICAS


A Juli, la conocí en octubre.
Vino a casa y me dijo que le encantaría aprender patchwork.
Le comenté que lo primero que había que saber es sacar picos perfectos.




Para formar bonitas estrellas.


Juli no habla mucho... 
pero no importa, para eso tenemos a sus compañeras, que no callan. jajaja


También le dije que había que saber bordar un poquito....



Y ella bordó todo lo que yo le decía.



Luego le dije, 
que era muy importante saber coser paper piecing...




Aquí, por fin se quejo... pero solo un poco. 
Al final lo cosió.
Y como no,
 hay que saber hacer hexágonos...


Formando flores y en línea recta.


 Y acolchar... 
en patchwork hay que acolchar.


Tan solo puedo decirte, que para ser la primera vez que haces patchwork...
Te doy matricula de honor en tu primer trabajo.
Sigue así.





Cuando nos fuimos de vacaciones en Navidad,
les comenté a mis chicas que se pensasen bien lo que querían hacer al volver.



 Sin prisas, sin agobios, bien cosidas.

Si tardamos tres meses,




Como si tardamos seis.



Gracias Olvido por hacerme caso...


Ahora te toca acolchar.




Y como el acolchado ha de ser, tranquilo y sin prisas... 
empezamos otro proyecto.
Primero bordamos...


Me gustaría que vieseis como borda...



Y luego pieceamos...
y aplicamos.






Esta bonita manta es para Leo.
María Jesús es una de esas abuelas a las que le encantan los nietos, y además chicos.




Por lo que este año, esta completamente dedicada a sus tres chicos.


Ahora... a esperar a que llegue.




Esta mochila es de Esther.
Compro el quilt en Creativa.



Y estos monederos de Isabel.








Mari Sol ha decidido montan una frutería.



Y ahí la tenemos.
Nada para ella. Todo para regalar.






Por fin, Celia termino sus cojines.



Os acordáis de la manta cojín que explique el año pasado, de la estrella de ocho puntas.
Ella prefería que fuese un cojín normal.


Ahora toca sampler. 
Ha elegido unas telas preciosas...
y creo que le va a quedar de lujo.
Ánimo.



Como me gusta este bloque.



CUATRO


Curso en Albacete con Teresa Sako.

Allá por el 2011 hice mi primer curso con ella, y tengo que decir que me gustó mucho.

Este año, ha sido en el Hotel San José.



Consistía en montar un monedero con la famosa técnica del apliquil.




Y ver como es aquello de la aplicación con cuchara.

Fue un día muy bonito,
y muy productivo.
Aunque yo para ciertas piezas, como las cuadradas me quedo con la técnica del Needle turn.
Me he enterado en este curso, que es la técnica que yo suelo hacer, 
remetiendo la tela con la aguja...jajaja.



Ya están organizando otro Cristina y Teresa para octubre jajaja.
Para realizar estos bolsos.








CINCO

Para terminar por hoy,



os voy a contar una anécdota



 que me ocurrió hace ya muchos años.




Cuando por algún lugar aparecía o sonaba la palabra Andorra...


De repente a mis amigas y a mí nos entraba la risa floja...


Esa risa que no puedes controlar...
al darte cuenta, del ridículo tan grande
que Yo había hecho.



Todo ocurrió una noche de copas,
en mi época universitaria.




Terminamos en un piso jugando al pictionary
Un juego novedoso en aquella época.
Todos sabréis, que consiste en dibujar la palabra que te aparece en una tarjeta, 
y tu compañero de juego la debe adivinar.


El caso es que me tocó de pareja,
 con el guapo del grupo.



Madre mía.... 
yo su compañera...
!!!Que nervios!!!



Al fin, nuestro turno.
Yo dibujo...que soy muy mala adivinando...


Y dale que te pego...
Dibujaba un mapa de España...
Y marcaba abajo....abajo...


¿Ceuta?
¿Melilla?
¿África?
Me preguntaba él, 
mientras pronunciaba con su sonrisa aquellos maravillosos hoyetes.



Y yo gesticulaba...
otro....otro....
Y todos decían, no hay otro Espe..



Y yo no podía pensar, ni recapacitar.


Aquellos hoyetes



Hasta que después de un buen, 
pero que buen rato,
me di cuenta...
de que yo estaba pensando en un sitio donde por aquellos tiempos,
 todo se podía comprar barato...barato...



ANDORRA...


Ya te vale... Esperanza.



Han pasado cerca de 20  años, 
y gracias a Dios,
sigue con los mismos hoyetes, 
y la misma sonrisa, 
pero ya no se acuerda de que coloqué Andorra en el sitio de Melilla.


María, 
cuando me dijiste que vivias en Andorra,
 por un momento me entró aquella risa floja, 
que tan buenos momentos me hizo pasar.
Espero que te guste.

Un besazo.
Y por hoy me despido.


PDT.  Necesito vuestros comentarios.