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lunes, 13 de enero de 2014

MI RINCONCITO



Tengo yo un rinconcito en casa...
donde me pierdo.


¿Dónde está mamá?
pregunta alguno de mis hijos.
Estará abajo,
 en el cocinón, 



Mamá siempre está en el cocinón,


no se para que preguntas.
Dice el otro de mis hijos.


Pueden pasar horas y horas...


que yo no me entero.


Hace unos 5 años, 
estaba siempre ordenadito,


perfectamente colocado.
Listo para revisión.
Esperando una comida familiar...
de pascuas a ramos.



SIN VIDA.



Hace 5 años...de casualidad, descubrí un paraíso,
 cuando unos amigos,
me enseñaron el rinconcito donde su madre cosía.


Era abajo... más allá del garaje.
Un cuarto escondido, pero con mucha luz.


Una mesa enorme lo presidía.
Había telas, botones, cremalleras...
cajones, cajas, reglas, metros.
"COSAS POR EL MEDIO".



En el cuarto de Amelia, 
 si que HABÍA VIDA.



Al llegar a casa...
se me metió en la cabeza...


 que yo quería tener...
"Mi rinconcito de costura"


Donde no tener que quitar la máquina, 
ni la plancha, ni la faena.


Donde poder ver siempre un lapicero,


una regla... una nota.


Donde poder dejar cosas por el medio.



Cuando me bajo al cocinón...



Recuerdo, 
como eran los días en casa con mis padres...



En mi casa no había un florero 
en la mesa de la salita..
como casa de todas mis amigas.


Era una mesa camilla, con su brasero.
Sin sofás.
Con sillas. (las sillas animan a trabajar)


Y siempre había algo en medio.


Cuando fue la época de las laminas holandesas...
Todo el mundo recortando laminas...
el cristal, los cuter, la silicona.



Cuando fue la época de la porcelana rusa...
Toda la mesa llena siempre de masas, 
de alambres, de moldes.


Cuando salieron las flores de papel...
mi madre casi empapela la casa de flores...
todo jarrones llenos de rosas.


Cuando se acercaban los Carnavales...
Era fiesta.
Siempre había telas, y pasamanerías...


Sombreros.... volantes...plumas... lentejuelas.


Y la época del papel maché...
madre mía...


Trozos de periódicos, la cola, el bote de agua, las pinturas, los pinceles.


Muchas veces, mi marido, 
extrañado, me pregunta:


¿Espe, tu no puedes verte una película,
con las manos quietas?


Y es cuando me doy cuenta ....



De que en mi casa, 
nunca hemos estado con las manos quietas.


Siempre nos ha gustado probarlo todo.


O por lo menos intentarlo,
para no quedarnos con la duda.



Cuando mis padres me dieron 
mi regalo de Reyes, hace unos días...



No se podían imaginar la ilusión que me haría.


Por fin... 
habían pedido algo que realmente me haría feliz.



TELAS, TELAS,
Y MÁS TELAS.




Al llegar a casa...decidí... PROBAR..
A hacerme un bolso de costura..
donde llevar todo, todo, todo 
organizado.



Y...creo que lo he conseguido..




Ha sido sobre la marcha...
sin medidas...
Como cose mi madre...
Con muchos bolsillos...
Todo reversible...


Limpio por fuera...


perfecto por dentro.



He tenido que descoser...MUCHO.



Pero me encanta el resultado.


Feliz Año Nuevo.


Y nosotras a lo nuestro.



A seguir probando,


A seguir disfrutando,


Y a seguir cosiendo.



Yo me quedo en mi rinconcito,
con mis máquinas, mi plancha,
mi mesa....



Y mis trastos.



Muchos trastos.